La gestión de residuos comienza por conocer qué se genera y por qué. El programa Santiago Recicla del MMA destaca la prevención de la generación y la trazabilidad. Separar materiales es una parte del proceso; también hay que revisar las compras, el almacenamiento y el destino de lo recolectado.
Levanta un inventario sencillo
Como punto de partida, registra el tipo de residuo, su origen y una estimación de la cantidad. Distingue los flujos de oficina de los generados por mantenimiento o por la operación. No trates como reciclables comunes aquellos materiales cuya clasificación o peligrosidad requiere revisión técnica.
Busca dónde evitar la generación
Nuestra propuesta es revisar compras duplicadas, insumos que vencen sin usarse y embalajes que podrían reducirse. Evalúa alternativas de reutilización solo cuando sean compatibles con los requisitos sanitarios, técnicos y de seguridad del proceso.
Acuerda separación y destino
Antes de colocar recipientes, confirma qué materiales recibe el gestor y en qué condiciones. Define responsables para mantener el sistema y conservar los respaldos de retiro o entrega. Los residuos sujetos a regulación especial requieren manejo y gestores adecuados a su clasificación, no una solución genérica de reciclaje.
Selecciona un flujo de residuos, identifica su origen y revisa una medida para evitar su generación y otra para asegurar su destino.
Fuentes consultadas el 2 de octubre de 2026. Las propuestas prácticas de aplicación corresponden al enfoque de MV Consultores.
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